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martes, 14 de julio de 2020

De dioses a demonios (Baal-zebub)


El contacto entre dos culturas, también significa que sus cosmovisiones se encuentran, y muchas ocasiones entrando en conflicto, ya sea como resultado colateral de un enfrentamiento bélico, el hecho de que ambas compartan un espacio geográfico en algún punto de su historia, o simplemente cuando un pueblo nómada llega a las ruinas de una civilización antigua como fue el caso de los primeros Mexicas al encontrarse con las ruinas de Teotihuacán (no quiere decir que sus dioses no fueran también resultado de las masacres de la guerra).

            Entonces, siguiendo esta idea (así como lo expuesto en el post anterior) en esta segunda sección de “Dioses a demonios” abordaremos el caso de Baal, dios cananeo-fenicio, que también es mencionado en uno de los trabajos de Félix Báez-Jorge (1999) de manera posterior al caso de Seth, por lo que parece ser conveniente seguir con dicho caso.

Baal

            Baal - Wikipedia, la enciclopedia libre

Siendo uno de los dioses de Cannán, la cual se encontraba en lo que hoy forma Siria, Líbano, Jordania e Israel, a Baal, así como a  otras divinidades de la zona, se le conoce a partir de estatuillas de metal y tierra cocida y unas antiguas tablillas de piedra. Este dios cuyos símbolos eran el toro y los cuernos se encontraba en las altas esferas de su panteón al lado de otra deidad Anat,  con quien en su compañía (ellos eran los regentes del mundo) disputaban el gobierno de la antigua ciudad portuaria de  Ugarit con la pareja de dioses El y Athirat (los soberanos de ultratumba).En la mitología de dicha ciudad se concebía una rivalidad muy fuerte entre El y Baal, así como el segundo con el hijo del primero: Mot; la muerte (Báez, 1999).

            Otra ciudad en la que “gobernada” dicha divinidad era la Ciudad de Accaron, al norte de Palestina. También cabe mencionar que de cierta manera el nombre completo de Baal (que significa señor) es Baalzebub, teniendo como  significado del sufijo Zebub: estancia o mansión; por lo que se podría decir que el “señor de la mansión o del lugar” (Aragonés, 2002).

            Otra característica de Baal, es que era un dios muy relacionado al ámbito sexual, es decir, el placer como cimiento sagrado, pues este dios simboliza el semen (germen) que fecunda al mundo. Por eso no es de sorprender que las prácticas sexuales de ámbito religioso que se daba sus templos, así como el de otros dioses similares, fuesen demonizados por el pensamiento religioso israelita, el cual combate está idea de los dioses primordiales (Báez, 1999).

Como se mencionó de manera indirecta dicho dios aparece en la biblia. Como ejemplo de esto tenemos un suceso en el Antiguo Testamento (II Reyes 1, 2,) donde el rey Ozías de Judea pide a sus mensajeros que visiten el templo de Baalzebub del dios de Accaron para saber si sus heridas se curarían (Aragonés, 2002).

Baal | Santa Biblia Wiki | Fandom

Belcebú (El señor de las moscas)

Belcebú | Wiki Mitología | Fandom           

Y así en algún punto de la historia, Baal-zebud, de ser uno de los dioses soberanos, se convirtió por medio de las burlas de los judíos y  de los textos sagrados de las religiones judeo-cristianas en el demonio Belcebú, quien es bien conocido en los textos de demonología como uno de los soberanos del infierno o bien como otra de las caras o nombres del diablo. Este ser es descrito de diferentes maneras, por ejemplo, en un texto mencionado por Báez “la Clavícula de Salomón” se dice que puede aparecer bien como un enorme becerro, chivo con una larga cola o una mosca de dimensiones enromes (Báez, 1999).

Hay que recordar que su nombre original se le atribuía a un ser que gobernaba, y combatía a la muerte, solo para que posteriormente fuese conocido como “el Señor de las Moscas”. Dicho apodo se le dio en parte debido a que se le invocaba para protección contra la picadura de estos animales, pues se decía que sus templos estaban repletos de dichos seres, pues parece ser que se daban sangrientos sacrificios en ellos y siempre estaban llenos de cadáveres; o bien se le pedía que protegiera los plantíos de trigo o mieses de estos insectos (Aragonés, 2002).

            Cabe mencionar que su transformación de Dios a demonio se puede apreciar más claramente en el evangelio (Mt. 12, 24; LC. 11, 15-22). Ahí durante un exorcismo realizado por Jesús, los judíos lo criticaron y mencionaban que él expulsaba a los demonios en nombre de Beelzebú. Además, se sabe que los judíos se burlaban de este dios llamándolo Beelzebú, “el señor del estiércol”. Aun así en la biblia no se le cita literalmente como señor de las moscas pero sí como el príncipe de los demonios (Aragonés, 2002).

            Por otro lado, religiosos como San Jerónimo y San Isidro, consideraban que este señor de las moscas, se ganó dicho nombre ya que era un “sucio ídolo pagano que estaba cerca de la inmundicia” (pp.440). Así mismo se relaciona con este insecto de manera simbólica, ya que la mosca se puede considerar una representación de los vicios fundamentales (Aragonés, 2002).

Conclusión:

En este punto me gustaría mencionar algunos aspectos adicionales de este “dios-demonio”, los cuales al no encontrar una fuente confiable de estudio, no quise incluirlo en el desarrollo de este escrito. Se sabe que Baal era un dios de un pueblo que colindaba con los judíos, y al ser un falso ídolo para los segundos, estos lo ridiculizaban solo para después volverlo un demonio más o bien decir que es otra de las caras de su ser maligno superior. Popularmente he leído en la literatura (cuentos, mangas, videojuegos, novelas) que a Belcebú se asocia con la gula, y que sus templos estaban cubiertos de moscas porque se adoraba a los muertos en ellos, elemento que al leer los textos consultados quedo en duda, pues al parecer Baal representaba más bien la vida, incluidos sus placeres.

            Entonces eso nos deja  la cuestión de los sacrificios sangrientos, elemento que quizá sea rechazado por las tradiciones cristianas, pero que en los tiempos en que los judíos y los otros pueblos convivían, parece ser que todas las tradiciones religiosas hacían algún tipo sacrificio violento, por lo menos el matar un animal. Entonces la crítica o burla,  más que el hecho de realizar dichos rituales, se podía deber a varios elementos como la sexualidad u otros placeres como elemento central o bien que el número de sacrificios era mayor.

            Por otro lado, como vimos en estos dos casos (Set y Baal-zebud), las divinidades o seres míticos van cambiando su jerarquía de “poder”, su intención o incluso su estatus a lo largo del tiempo, ya sea en su misma cultura al entrar en contacto con otras, o al desaparecer por X motivo. Dando como resultado que cuando una cosmovisión se pierde en la fusión con otra, en un acto de sincretismo,  los dioses pueden volverse otros elementos de la nueva creencia y aunque en los casos observados aquí fueron de forma negativa, no dudo que existan otros donde el resultado fue benéfico, haciendo  que tuvieran un crecimiento simbólico.

Nota: Si quiere saber más de la historia de Baal, puede hacer clic en el enlace que contiene un artículo muy interesante del tema: http://interclassica.um.es/var/plain/storage/original/application/6fa663a6b1fcd7e1be281afef9ca0bf0.pdf

Referencias:

Báez J. F. (1999). En Torno a la genealogía del demonio cristiano. La Palabra y el Hombre, octubre-diciembre 1999, no. 112, p. 93-120. Disponible en: https://cdigital.uv.mx/bitstream/handle/123456789/812/1999112P93.pdf?sequence=2&isAllowed=y

Aragonés E. (2002). El vuelo de la mosca: Beelzebud en las artes. Archivo Español de Arte, Vol 75, no. 3000. Pp. 339-446 Disponible en: http://archivoespañoldearte.revistas.csic.es/index.php/aea/article/view/327


viernes, 15 de mayo de 2020

¿SECTAS O RELIGIÓN?


El término secta tiene, evidentemente, una connotación negativa por la carga histórica e ideológica que hay detrás de ellas. Incluso, no existe ninguna Asociación Religiosa, registrada ante la Secretaría de Gobernación (Segob), que actualmente se reconozca como una secta.

Datos de la Segob informan que, actualmente, nueve mil 466 asociaciones religiosas se encuentran registradas ante la Dirección General de Asuntos Religiosos. Una cifra menor en comparación con las numerosas organizaciones que operan en la clandestinidad y sin registro.

De acuerdo con Michel Iván Morones, politólogo por la Universidad Autónoma de Coahuila y estudiante de Teología en el Seminario Teológico Bautista Mexicano, en Latinoamérica las sectas son vistas como peligro, mientras que en Oriente es diferente.

“Nuestra cultura latina, aparte de sincretista, es muy mística. Cuando hablamos de secta pensamos que es todo aquel grupo oculto o misterioso o de brujería. Pero en oriente, la secta está conformada por aquellas personas que se separan para seguir a alguien, sequor, seguidores de una enseñanza de alguien”, explica en entrevista para Reporte Índigo.

Para Morones, las primeras sectas de las que se tiene registro en nuestro país comenzaron cuando la Iglesia Católica era la religión oficial del Estado. Todas aquellas creencias que eran distintas se consideraban sectas porque eran diferentes. Ya que la raíz latina, sectarium o sectare, tiende a aludir a la idea de separarse. Durante algún momento de la Inquisición europea, la ciencia y sus adeptos también fueron considerados como un grupo al cual perseguir.

No obstante, existen características que diferencian a una secta de una religión o Asociación Religiosa, término consolidado durante las reformas en la relación Iglesia-Estado durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

"La primera característica de una secta es que buscan el secretismo, mantener todo oculto. Su estructura, su forma de trabajo, su financiamiento. Además, las sectas ejercen cierta manipulación sobre sus miembros: normas de conducta, qué sí y qué no pueden hacer, todo bajo la dirección de un líder".
- Michel Iván Morones, Seminarista
Asimismo, para el estudiante de Teología en idiomas, las sectas suelen separar a sus integrantes de su forma de vida común. Esto puede llegar a aislarlos hasta de sus propias familias y, en algunos casos como Jonestown, han formado comunas. Lo que puede llegar a convertirse en un peligro para cualquier gobierno por la influencia que se tiene en determinado grupo social.

Entre los ejemplos de sectas, en México, se encuentra la Luz del Mundo, que mantiene un estricto secretismo en su organización. Otras son los mormones y los Testigos de Jehová, ya que su estructura depende de líderes ubicados en otros países, argumenta Morones.