viernes, 15 de mayo de 2020

¿SECTAS O RELIGIÓN?


El término secta tiene, evidentemente, una connotación negativa por la carga histórica e ideológica que hay detrás de ellas. Incluso, no existe ninguna Asociación Religiosa, registrada ante la Secretaría de Gobernación (Segob), que actualmente se reconozca como una secta.

Datos de la Segob informan que, actualmente, nueve mil 466 asociaciones religiosas se encuentran registradas ante la Dirección General de Asuntos Religiosos. Una cifra menor en comparación con las numerosas organizaciones que operan en la clandestinidad y sin registro.

De acuerdo con Michel Iván Morones, politólogo por la Universidad Autónoma de Coahuila y estudiante de Teología en el Seminario Teológico Bautista Mexicano, en Latinoamérica las sectas son vistas como peligro, mientras que en Oriente es diferente.

“Nuestra cultura latina, aparte de sincretista, es muy mística. Cuando hablamos de secta pensamos que es todo aquel grupo oculto o misterioso o de brujería. Pero en oriente, la secta está conformada por aquellas personas que se separan para seguir a alguien, sequor, seguidores de una enseñanza de alguien”, explica en entrevista para Reporte Índigo.

Para Morones, las primeras sectas de las que se tiene registro en nuestro país comenzaron cuando la Iglesia Católica era la religión oficial del Estado. Todas aquellas creencias que eran distintas se consideraban sectas porque eran diferentes. Ya que la raíz latina, sectarium o sectare, tiende a aludir a la idea de separarse. Durante algún momento de la Inquisición europea, la ciencia y sus adeptos también fueron considerados como un grupo al cual perseguir.

No obstante, existen características que diferencian a una secta de una religión o Asociación Religiosa, término consolidado durante las reformas en la relación Iglesia-Estado durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

"La primera característica de una secta es que buscan el secretismo, mantener todo oculto. Su estructura, su forma de trabajo, su financiamiento. Además, las sectas ejercen cierta manipulación sobre sus miembros: normas de conducta, qué sí y qué no pueden hacer, todo bajo la dirección de un líder".
- Michel Iván Morones, Seminarista
Asimismo, para el estudiante de Teología en idiomas, las sectas suelen separar a sus integrantes de su forma de vida común. Esto puede llegar a aislarlos hasta de sus propias familias y, en algunos casos como Jonestown, han formado comunas. Lo que puede llegar a convertirse en un peligro para cualquier gobierno por la influencia que se tiene en determinado grupo social.

Entre los ejemplos de sectas, en México, se encuentra la Luz del Mundo, que mantiene un estricto secretismo en su organización. Otras son los mormones y los Testigos de Jehová, ya que su estructura depende de líderes ubicados en otros países, argumenta Morones. 

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