domingo, 10 de noviembre de 2013

Movimiento Raeliano
Con algunas características propias de los movimientos religiosos, la ciencia e incluso las sectas, el movimiento raeliano sostiene que somos el resultado de los experimentos genéticos de una raza de extraterrestres enanos. Claude Vorilhon, su líder, recibió esta información directamente de un extraterrestre que lo contactó en 1973, dentro del cráter de Puy de Lassolas. Los seguidores de Vorilhon, quien además asegura que su madre lo concibió cuando fue aducida por extraterrestres, no creen en Dios, el Alma o el Infierno, pero promueven la clonación, la geniocracia y el sexo libre entre sus miembros.
Claude Vorilhon, el personaje que encabeza el Movimiento Raeliano, nació en Vichy, en 1946. Su vida cambió el 13 de diciembre de 1973, cuando en el cráter de Puy de Lassolas, uno de los volcanes en Clermont-Ferrand, se encontró con un extraterrestre enano, del tamaño aproximado de un niño. El extraterrestre no solo lo saludó como si lo conociese de toda la vida, sino que lo invitó a subir abordo del OVNI que lo transportaba. Una vez allí, palabras más, palabras menos, le contó la verdadera historiadetrás del Antiguo y el Nuevo Testamento.
La versión de este extraterrestre (perteneciente a una raza antigua llamada Elohim) sobre el origen del hombre se encuentra a mitad de camino entre una novela de Michael Crichton y el relato de un adicto a la metanfetamina. De forma muy resumida, lo que se le reveló a Vorilhon en el plato volador fue que, hace mucho tiempo, en un planeta muy lejano, unos extraterrestres semejantes a los hombres (pero más pequeñitos) aprendieron a crear vida en el laboratorio. Una parte de los habitantes del planeta se escandalizó del descubrimiento e instó a los científicos a continuar sus experimentos en algún planeta alejado. La Tierra fue el lugar elegido para que losexpertos en genética Elohim (“los que vinieron del Cielo”, según la interpretación raeliana de la Biblia) crearon a los hombres (clonación mediante) “a su imagen y semejanza”. Como suele ocurrir en estos casos, sorprendidos por la agresividad de sus criaturas (parece que monstruos de Frankenstein hay en todos lados), los dejaron liberados a su suerte.
Sin embargo, la carne Elohim fue débil y algunos científicos se reprodujeron con mujeres terrestres, lo que dio origen al pueblo judío. Mientras tanto, en la otra punta de la Galaxia, un grupo Elohim opositor, que no se había beneficiado de las mieles de las terrestres y liderados por un tal Satanás, decide que el experimento en la Tierra debe llegar a su fin y les envía un “diluvio” en forma de bombas termonucleares. En un movimiento desesperado, algunos de los Elohim que se encontraban en la Tierra logran salvar a algunas de sus criaturas en la versión raeliana del Arca de Noé: una nave espacial. Después del bombardeo, los Elohim caen en la cuenta que ellos mismos habían sido creados por otra raza alienígena, y deciden dejarnos en paz. Para informarnos las buenas nuevas envían mensajeros a la Tierra, entre ellos a Moisés, Buda, Mahoma y Jesús. Este último, según la información que recibió Vorilhon, es el fruto de unión entre el jefe de los Elohim y una terrestre. Solo falta el final al estilo “Luque, soy tu padre
Esta interpretación tan creativa -o desquiciada- de la Biblia no termina aquí. En 1945, el año de la explosión atómica de Hiroshima y del nacimiento de Vorilhon, comienza una nueva época: la del Apocalipsis, donde la verdad puede ser presentada en términos científicos, y no alegóricos.  En 1974, luego de su encuentro místico-psicodélico, Vorilhon (que ya había adoptado el nombre de Rael) publica un libro llamado, modestia aparte, “El libro que dice la verdad”. 

Al año siguiente, el 7 de octubre, vuelve a encontrarse con su amigo extraterrestre, quien lo convence de dar un paseo y lo lleva a conocer el planeta de los Elohim. No sabemos cuánto duró el viaje, pero por lo visto la charla durante el trayecto fue interesante. Cuando regresó, Rael tenía mucha más información. Entre otras cosas, se enteró de que su padre era en realidad el jefe supremo de los Elohim, llamado Yaveh(ahora sí: “Luque, soy tu padre”), quien embarazó a su madre mediante inseminación artificial -sistema aburrido si los hay- durante una abducción. Como al pasar, le cuentan también que de la misma manera había sido inseminada la madre de Jesús. Rebosante de la sabiduría adquirida en su viaje, Rael funda el Movimiento Raeliano en 1976.

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