domingo, 24 de abril de 2011

Si Dios es Amor ¿Por qué el infierno?

Una de las preguntas más hechas a las confesiones cristianas, tiene que ver con el por qué de la existencia del infierno. Si Dios me ama ¿Por qué creó el infierno para que sufra eternamente si no hago lo que dice? ¿No es eso contrario a la idea de Dios que es Amor? Para poder responder estas preguntas es necesario definir por qué alguien se puede ir al infierno. Primero entendamos que el pecado es un mal, por consiguiente, siendo Dios amor el pecado nos aleja de Dios, nos aleja del amor (El tema no es tratar de definir el amor, pongo el amor como lo que es bueno porque socialmente el amor se define como todo lo que es bueno, tampoco intento definir lo que es bueno eso sería tema de otra entrada en el blog). Entonces pecar (hacer lo que es malo) voluntariamente, es decir querer hacer lo que es malo consciente y voluntariamente sin intención de cambiar esa conducta es ponerte en contra de Dios, alejarte de lo que es bueno. Esto como definición como el pecado en base al bien y el mal.

Cabe mencionar antes que nada que el infierno fue creado en primera instancia para Satanás y los ángeles que junto con él se revelaron, no fue creado para nosotros los humanos, sin embargo es una opción por la cual podemos optar dado nuestro comportamiento y las siguientes dos razones:

La primer razón es que al morir uno se encuentra con Dios para su juicio particular; sobre detalles sobre cómo es el juicio hay muchas especulaciones, sin embargo en lo que concuerdan o al menos la mayoría de las que he escuchado es que al final del juicio uno elige da veredicto sobre sí mismo, y uno podría decir que si uno mismo da su propio veredicto pues se podría hacer trampa y elegir el cielo, ¿suena lógico no? El detalle es que estando uno mismo frente a Dios que no tiene maldad en Él y es completamente bueno, se ve a sí mismo como es en realidad, no puedes engañarte a ti mismo ni a Dios, tú mismo admites que has sido muy malo o muy bueno o muy tibio. Es como que uno se encuentre con una eminencia en su campo de estudio, por ejemplo que un psicólogo se encontrara con Freud o alguien que admirara mucho en la psicología, o algún ingeniero en sistemas con Bill Gates, uno se siente nada comparado con la otra persona porque uno mismo sabe que ellos saben muchísimo más que uno y son más brillantes, uno no puede engañarse a uno mismo diciendo que sabe más que Bill Gates por ejemplo. Teniendo esto en cuenta una persona no puede elegir irse al cielo si no lo merece.

La segunda es que hagamos de cuenta que yo he sido muy malo, el estar en el cielo eternamente, conviviendo con Dios que al verlo me refleje yo mismo mi maldad es una tortura me atrevería a decir peor que los tormentos del infierno es como intentar meter un hielo en agua hirviendo, no lo soporta el hielo se deshace. Es lo mismo, la bondad de Dios es tan grande que yo habiendo sido muy malo no estaría a gusto en el paraíso porque estaría constantemente recordando mi culpa y además el estar conviviendo con Dios sería una tortura aun más grande. En este sentido el infierno es misericordia de Dios porque al permitir que uno elija irse al infierno, le evita el sufrimiento de “ser un hielo en agua hirviendo”.

Resumiendo ¿Por qué Dios permite que la gente se vaya al infierno?

1. Uno mismo da su propio veredicto, y al estar frente a Dios en el juicio uno se ve a sí mismo como es realmente y no se puede engañar a Dios ni a uno mismo, así que uno mismo elige lo que es justo para las acciones realizadas en esta vida.

2. Es misericordia de Dios el permitir que uno se vaya al infierno, dado que permitir que uno que haya sido muy malo y permanezca eternamente a su lado es como poner un hielo en agua hirviendo, y dado que la bondad de Dios es infinita el sufrimiento sería infinito, al permitir que uno vaya al infierno le evita ese sufrimiento infinito.

Esto es de acuerdo a la Iglesia Católica y creo que tambien a algunas confesiones cristianas no católicas

Agus

Secularismo: ¿Mal necesario o mal milenario?

El respeto a las convicciones religiosas y la manera apropiada de gobernar un país no sonvariantes de una misma cosa: son temas completamente separados que tanto políticos como ciudadanos con visiones milenaristas de la sociedad se han encargado de mezclar y confundir para servir a sus propios fines. La actividad religiosa está orientada a los fines últimos, al destino final de la sociedad, desplaza el valor de la vida presente por una futura y en la mayoría de sus vertientes, busca superar o ir más allá de éste mundo. La actividad política es el ejercicio pragmático de llevar a la sociedad a sus fines más concretos e inmediatos: a mejorar sus condiciones de vida, a cambiar su manera de tomar decisiones y a decidir la forma de organización de la población.Religión y política son fundamentalmente incompatibles.

A través del ejercicio de la política,conservadores de todas las estirpes (desde los reyes y los duques y su derecho divino hasta los disfraces moralistas de los partidos demócrata-cristianos) han buscado llevar a la sociedad hacia el camino ‘correcto’ orientándola hacia valores que carecen de toda base racional.La sociedad solamente puede aspirar a regirse por criterios científicos y razonables – la gran deuda de la civilización occidental está con la ciencia y no con Dios. Todos los progresos que han permitido alcanzar el estadio de bienestar material del que goza el ciudadano occidental promedio han sido científicos, no otorgados por alguna deidad caprichosa.

Las bases de este repudio tan enérgico a la intersección entre política y ciencia estáfundamentado en una visión histórica cuyos ecos suenan hasta nuestros días: las guerras tribales en África, el conflicto Árabe-Israelí y el imperialismo norteamericano tienen sus raíces en el conservadurismo étnico y religioso. Cuando los hombres siguen sus valores religiosos para orientar su quehacer político su visión se nubla – los valores religiosos, por definición, no aceptan crítica u observación alguna. Son eternos, inamovibles. Sobra decir lo peligroso que es un hombre a cargo de un ejército que no puede aceptar que ha cometido un error, o que debe de cambiar el rumbo. El secularismo no es un lujo, es una necesidad. Jamás podría existir una sociedad armoniosa compuesta de personas religiosas si no fuera por este búfer insustituible que es el laicismo.

Los valores religiosos tienen carácter totalitario, buscan imponerse ante religiones que les compiten o que son diferentes, tildan de ‘infieles’ y ‘equivocados’ a aquellos que no comparten su cosmovisión y en algunos casos, prometen fuego y azufre a quien ose no seguir su camino.

Por otra parte, un gobernante empapado por estos valores y criterios no puede ser más que uno que busque imponer su visión ‘divina’ a los demás. Desde las definiciones tradicionales de ‘familia’, la homofobia católica justificada papado tras papado, hasta la oposición a los métodos anticonceptivos y al aborto, las imposiciones moralistas de los políticos religiosos y sus clérigos tienen efectos represivos y dañinos para las poblaciones a las que se les impone sin preguntarles siquiera su opinión.

Las peores perversiones de la democracia han salido de la imposición de criterios de manera totalitaria, y las aberraciones religiosas y conservadoras solamente son menos visibles que las cruzadas en tanto que sus métodos de imponerse son más sutiles – codificando el prejuicio en la ley, y penetrando las instituciones que deberían de servir para el bien común con el virus de la intolerancia y de la irracionalidad. De ahí que la religión no deba siquiera convivir en el mismo espacio que la política; la separación total y absoluta del quehacer político y la religión no es un imperativo moral, es la única opción para llevar a la sociedad por un camino sensato.

El culto a los ídolos jamás debe de salir del templo para ir al parlamento.

viernes, 22 de abril de 2011

Ciencia y Fe

"Ciencia y Fe" es el nombre de una conferencia que imparte el Sacerdote Jesuita (S.J.) español Jorge Loring, la cual nos expone razones astronómicas para confirmar lo que la Iglesia católica sostiene acerca de que Dios es Creador del Universo. Siendo uno de sus argumentos el hecho de que todos los astrónomos del mundo concuerdan en que la edad del inicio del Universo por medio del famoso "Big bang" es de aproximadamente 15 mil millones de años, por lo que al haber un "principio" del Universo, necesariamente existe el concepto de Creación. Puesto que nada puede darse inicio a si mismo.

Haciendo un paréntesis, para los que vayan a preguntar: ¿Y entonces quien hizo a Dios? A lo cual se responde con el argumento que simplemente Dios no fue creado por nadie, ya que al ser El (Principio y Fin), no puede ser obra de otro, pues por lo tanto se trataría del segundo, además de que no podría ser eterno, entre otras características.

Otro aspecto abordado es que Dios da muestra de su obra en toda la naturaleza, pues tanta maravilla y complejidad de leyes físicas, químicas, biológicas y matemáticas no pudieron darse por si solas. Dado que es como si se dijera que la estatua de "El David" esculpida por Miguel Ángel, fuera obra de la mera casualidad y que se argumentara que fue hecha por erosión, en vez de reconocer el trabajo del artista y desconocerle.

Citando a la Santa Biblia expreso la siguiente oración: "Quien viendo la naturaleza ignora a Dios, es un necio". Llegando al punto que quiero demostrar, afirmando que la fe católica y sus dogmas nunca se oponen a la ciencia indiscutible, refiriéndome con el término "indiscutible" a leyes científicas sustentadas y comprobables. Aunándose a ésto la aseveración del también S.J. Antonio Romañá (q.e.p.d.), quien fue por más de 30 años director del Observatorio de Astrofísica del Ebro y dijo: "Ningún científico es ateo por razones científicas". Lo anterior se sostiene en lo susodicho junto con la base de numerosos científicos de renombre creyentes.

Así pues, es que la religión católica se confirma con cada puerta que la ciencia abre, parafraseando al que fuera Sumo Pontífice Pío XII, siendo la cita original: "La ciencia moderna descubre a Dios detrás de cada nueva puerta que abre". A lo cual también añado la celebre cita: "El hombre encuentra a Dios detras de cada puerta que la ciencia logra abrir", expresada por Albert Einstein.

miércoles, 20 de abril de 2011

Pensar en Religión

Segunda Participación en el Foro
Por: Giovanni Paolo

En nuestra vida buscamos identificarnos con una serie de “elementos “que puedan ayudarnos a realizarnos, a desarrollarnos y sentirnos bien con nuestra persona. Dentro de estas opciones encontramos la religión, la cual a su vez abre otra gama de opciones presentándose todas como favoritas. Es ahí cuando entendemos que la mejor opción para esa realización, desarrollo y encuentro es aquella con la que mejor se identifique a uno mismo.

El optar por cierta religión me lleva a suponer que no solo se sabe lo que implica obtener información de el a través de lo leído. El que alguien opte por cierta religión, lleva a suponer que ha experimentado de una manera personal y profunda a dios.

¿Cómo definir la experiencia de Dios?, en lecturas abordadas en clase se nos dicen que para experimentar a dios no basta con solo saber de él, no basta con haber leído de él, o memorizar la biblia, la experiencia lleva al ser humano a conocer desde dentro, ósea, desde lo más íntimo de cada hombre o mujer, a relacionarse con él y entablar un dialogo interior de tú a tú.

No hay manera de experimentar a Dios, sino es a través de la autenticidad, la experiencia de dios no puede ser fingida y menos aún, la experiencia de Dios no puede ser disimulada, pues no se puede hablar de aquello que no se ha vivido.

La experiencia de dios no puede ser vista desde el intelecto, pues el mismo intelecto lleva al hombre a razonar todo, a explicar todo, a demostrar desde una manera empírica todo aquello que se adquiere, es por ello que la ciencia y religión no se pueden sobreponer.

Personalmente continuare con la postura del agnóstico, pero tengo que admitir que estoy muy contento por darme la oportunidad de llevar esta materia, pues, me permitió observar desde otra perspectiva a la religión. Me ayudo darme cuenta que unos de mis problemas radicaba que desde el intelecto quería demostrar a Dios… Simplemente no se puede. Es necesario que intervenga la conciencia, para que sea ella la que se encuentre con el Dios no demostrable empíricamente, pues el intelecto sólo podrá utilizar lenguaje limitado para dejar plasmado lo que se experimentó.

Al final cada quien vivirá de acuerdo a sus propias convicciones y pensamientos, por ello debemos procurar siempre ser respetuoso de todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta, y no de un interés egoísta, y así darnos la oportunidad de experimentar nuevas experiencias…

lunes, 18 de abril de 2011

JESUCRITO SUPER ESTRELLA

El viernes por la noche se presentó en el Teatro Diana la función de “Jesucristo Súper Estrella” la musical escrito por Time Rice en la cual se narra una versión de los últimos días de vida de Jesús diferente a lo que conocemos ya que esta es la versión de Judas eso hace que varias partes de la historia no concuerden con lo escrito en la Biblia y mucho menos por que se adecúa la historia para que sea contemporánea y sea “vivía” en tiempo actual.



Tuve la oportunidad de ir a ver esta puesta en escena y al principio me aburrió al transcurrir tan lenta la historia y ser canción tras canción hasta que fue entrando en la trama y encontrar contracciones en la historia. La obra nos ayuda a ver con otra perspectiva esa parte de la historia bíblica y así poder cuestionarnos en cuestión de costumbres y creencias.


En definitiva si recomiendo que si tienen la oportunidad vallan a verla pero eso si tienen que ir con mucha apertura y estar conscientes de que es un musical.

viernes, 15 de abril de 2011

¿Por qué estudiar sobre religiones, si ni voy a misa?

Suena un poco contradictorio que si en las únicas ocasiones que voy a misa es en navidad y cuando hay bodas y XV años que como materia complementaria escogiera “Fe y ateísmo”.

¿Qué porque lo hice?

Tal vez por la misma razón que algunos de mis compañeros en que coincidía con mi horario, me hablaron bien de la materia, quería acabar con mis créditos entre otras cosas. Lo cierto es que podía escoger entre una materia de mi carrera y una del centro de formación humana y decidí irme por algo que no conozco y darme la oportunidad. Al principio no fue nada fácil acostumbrarme a los temas vistos en clase y la forma de abordarlos.


En clase se habla de la religión de diferente forma que en el catecismo al cual fuimos cuando éramos niños(as), trata de cómo la sociedad vive y ha adoptado diferentes religiones de acuerdo a experiencias, la cultura, educación y necesidades. Un claro ejemplo de esto es el culto a la “Santa Muerte” en la cual se venera a la Muerte como si fuera algo similar a la Virgen y la razón o explicación que dan sus fieles es que la “Santa Muerte” no juzga y acepta a todos sin importar el tipo de pecados que tengan.


Esto como ejemplo clarifica el hecho de que el ser humano necesita algo en que creer ¿Por qué? No lo sé, pero así es y ha sido así como han nacido diferentes religiones, otras han muerto o se han modificado a través del tiempo. La religión al igual que la moda, la comida, la economía ha sufrido los estragos de la tecnología y la globalización ya que de acuerdo a las nuevas tendencias y

necesidades se va adaptando las religiones para dar cobijo al ser humano.



Me atrevo a decir que es esta misma “modernidad” nos ha alejado de la religión al tener un ritmo de mi vida más acelerado, con diferentes prioridades y con un criterios diferentes a los que se tenían hace unos 50 años para atrás aproximadamente. Es por eso que materias como esta me han ayudado a comprender mejor las diferentes religiones que hay.


Eso no significa que ya iré a misa cada domingo y me uniré a las jordanas de voluntariado pero puedo respetar y entender mejor mi religión y las demás.

viernes, 25 de marzo de 2011

La Revolución de Dios - Festival Resplandece

El 12 y 13 de Marzo tuvo lugar en el colegio Anáhuac Chapalita el segundo festival juvenil católico Resplandece, con el lema “La revolución de Dios ha comenzado”. Se trata de un festival para jóvenes organizado por los frailes capuchinos para atraer a jóvenes al encuentro de Dios y para esto se hace uso de varios recursos juveniles como lo son la batucada Sonora Katólika, grupos de Rock y música de ese estilo como la banda Tesalónica.

La dinámica del evento consiste en temas dados por expositores invitados, conciertos y talleres impartidos por grupos invitados, algunos talleres son Danza, Teatro, Batucada, etc. Todos ellos con el fin de enseñar evangelizar o alabar a Dios de una manera diferente y creativa, y también, para aquellos que apenas en de sus primero encuentros con Dios, con la finalidad de presentar la propuesta de Dios para los jóvenes que a veces queda muy olvidada o muy saturada de “adultez”. También hay momentos de festival en los que la batucada recorre todo el lugar haciendo “desmadre” como en una batucada normal, también hay momentos de convivencia en los que los jóvenes pueden visitar los stands de los movimientos y grupos invitados para conocer el carisma, espiritualidad y actividades de cada uno.

El lema del festival se vio reflejado en los temas que encaminaban al joven a ver como desde la propuesta de Dios puede cambiar el mundo, comenzando así la revolución de Dios para transformar el mundo, que no sólo depende de los adultos sino también de nosotros los jóvenes.

En resumen es un festival de Dios con propuestas novedosas, originales y completamente juveniles. Y aunque apenas es el segundo años que se realiza ha tenido mucho éxito, los invito a que el próximo año se den la oportunidad de participar y a que, como decía el lema de este año, “Comencemos la revolución de Dios” demostrando que Dios es joven también y cambiando el mundo con la propuesta de Dios!